LO QUE CREEMOS
Desde Génesis y a lo largo de todo el Antiguo Testamento, Dios prometió enviarnos un Salvador: nuestro Redentor Jesucristo. El Evangelio es el mensaje de Su obra en la cruz y Su resurrección, que otorga perdón y vida eterna a quienes creen. Nosotros hemos creído y, por ello, asumimos la Gran Comisión no solo como un mandato ineludible de nuestro Señor, sino como nuestra mayor pasión y el propósito central de nuestras vidas en este mundo.
¿Qué hace a un creyente un verdadero discípulo de Jesús?
Dios es su prioridad. El discípulo hace al Señor el centro de su vida, apartándose de las cosas del mundo para agradarle solo a Él en cada aspecto de su vida, llevando Gloria y Honra a Su nombre. Marcos 8:34-38.
Obedece las Escrituras. El discípulo entiende que el modelo perfecto a seguir es Cristo, y anhela vivir piadosamente, de modo que sus hechos reflejen los frutos del Espíritu Santo. Juan 8:31-32.
Se prepara. Quien desea permanecer en Dios, deseará estar listo para poder enseñar la Palabra debidamente, siempre con una correcta interpretación de las Escrituras, perseverando en la sana doctrina. 1 Pedro 3:15.
Hace discípulos a los demás. Un verdadero hijo de Dios continúa la obra que Jesús comenzó, involucrándose activamente en formar discípulos que también guíen a otros. Mateo 28:19.

